Por octava vez
consecutiva, España se proclamó campeona del Torneo Internacional de Iscar
(Valladolid). En esta undécima edición, la Turquía del poderoso pívot Kantar
tuvo que rendirse a la evidente superioridad de la Selección Española U16
masculina (70-45).

Cinco minutos duró la peligrosidad de Turquía y su gigante
Kantar en manos de la Selección Española. Tras esa primera toma de contacto
Michel Acosta y Francisco Blanco se encargaron de manter a raya al pívot turco
para propiciar las primeras ventajas españolas (17-10, min.10).

Ante la ineficacia de Kantar su entrenador Mustafa Derin lo envió al banquillo
y España se disparó en el marcador hasta los 20 puntos (33-13), aunque dos
rápidos contraataques del Turquía recortaron al descanso (33-19).

La dinámica del encuentro no varió tras el descanso. España siguió sumando con
facilidad, mientras que Turquía se hundió en la precipitación de los triples
(1/25). Así se llegó a una máxima ventaja de 28 puntos después de un parcial de
9-0 (63-35, min. 31).

Con todo decidido, en el último cuarto el juego de ambos conjuntos se
descontroló, aunque eso no impidió un parcial final para el equipo de Manolo
Aller de 23-16 para colocar el definitivo 70-45 en el marcador.

ESPAÑA, 70 (17, 16, 14, 23): Joan Creus (7), Michel Acosta (14), Joan
Tomas (12), Alex Igual (2), Francisco Blanco (15) –cinco inicial-, Carlos Marzo
(1), Jordi Mas (0), Adriá Montero (3), Miguel Servera (5), Ángel Aparicio (7),
Pedro Fariña (4) y Francisco Guerra (-).

TURQUÍA, 45 (7, 12, 10, 16): Kaspar (11), Yuksel (4), Vardal (7),
Sancakli (5), Kantar (8) –cinco inicial-, Fenerciler (0), Bergansa (6), Avci
(2), Gorbacioglij (2), Tokmak (0), Surek (-) y Tug (-).

CASTILLA y LEÓN SE DESPIDIÓ A LO GRANDE: 62-71 ANTE ESLOVENIA

Tras un comienzo lleno de imprecisiones, Castilla y León tomó sus primeras ventajas
gracias a una ferrea defensa y a un eficaz contraataque (17-9, min. 10). La
ventaja se disparó hasta los 14 puntos cuando los castellano-leoneses acertaron
desde el perímetro.

Eslovenia cambió de cara tras el descanso, pero no fue hasta el último cuarto
cuando consiguió situarse a dos puntos de Castilla y León y en disposición de
luchar por el partido. Sin embargo, en esos momentos de tensión el público se
volcó con el equipo local y eso resultó decisivo para que la Selección de
Castilla y León acabara en un merecidísimo tercer puesto.

ITALIA RENACIÓ ANTE POLONIA (87-82)

Italia venció a Polonia por 87-82 en la lucha por la quinta posición. Italia
buscaba resarcirse tras la mala imagen ante Turquía, pero le costó centrarse. A
Polonia le bastó con un juego ordenado y el control del rebote para doblegar el
tristón juego de los transalpinos (37-48, min. 20).

Tras el descanso llegó la reacción italiana. Apareció Sgobba (el mejor escudero
de Ingrosso en este torneo) y Sabbatino (el mejor del partido con 24 puntos), e
Italia volvió al juego ordenado e intenso que había caracterizado sus primeros
encuentros. Un parcial de 12-0 colocó a Italia por primera vez por delante
(63-60). Polonia no supo reaccionar ante la intensidad italiana, que tirando de
oficio se aferró a la victoria con los tiros libres (87-82)

HUNGRÍA, SÉPTIMA AL DERROTAR A UNA COMBATIVA GEORGIA (67-72)

El encuentro por el 7º y 8º puesto se presentaba con el único aliciente de
finalizar el torneo con una victoria en el torneo. Las selecciones que se
enfrentaban, Georgia y Hungría, hacían su debut este año en el campeonato y no
con muy buen pie. Por lo tanto, el partido se presentaba igualado.

Hungría mostró mejores sensaciones iniciales por medio de Balazs Kollar y el
buen trabajo en la zona de Norbert Timko, con lo que llevó al descanso con una
clara ventaja (31-47) ante una Georgia que volvió a abusar del triple.

En la reanudación, Georgia serenó su juego, seleccionó mejor sus ataques
(penetraciones y tiros de 2) y mejoró en defensa, con lo que se recortaron las
diferencias. En esta aproximación tuvo mucho que ver la buena actuación de
Bokolishvili (21 puntos) y Eliadze (19), aunque el verdadero revulsivo fue
Alkhanaidze, que se destapó en estos partidos por su intensidad de juego y
defensa (67-67).

En este momento surgió la figura del húngaro Kollar (26 puntos), bien escudado
por Szucs (16), para acabar con la reacción de Georgia, que terminó en la
última posición del torneo.