Ante las noticias aparecidas en los medios de información y las notas de prensa de la ACB, con informaciones sesgadas y parciales que no reflejan la realidad referente a la polémica suscitada sobre la asimilación de jugadores extranjeros casados con comunitarias para incluirlos en el cupo de europeos de según el acuerdo del 26 de mayo de 2007 entre la ACB, FEB y ABP, la Federación Española de Baloncesto desea aclarar:

1- En relación con la celebración este fin de semana del
torneo de la Supercopa en Bilbao, y a los efectos de la participación en la
misma de jugadores y técnicos, según la normativa de la FEB, el mismo no es un
torneo oficial por lo que podrán proceder a la inscripción de dicho torneo de
Jugadores y Técnicos sin más límite del que consideren oportunos según los
criterios y responsabilidad de los organizadores del mismo.

La FEB no responde a ningún escrito de la ACB al CSD como se ha querido decir
por parte de la Liga Profesional. (Se adjunta más abajo la carta a la ACB y los
4 clubes participantes remitida durante esta mañana)

2- La FEB aplicará el acuerdo que se firmó el pasado 23 de mayo de 2005 en el
sentido único de interpretación donde se expresa claramente que el criterio que
se deberá atender para la obtención de la licencia será la nacionalidad.

El mencionado acuerdo protege a las selecciones nacionales con un cupo para
jugadores seleccionables, amplia el ámbito de jugadores comunitarios a un marco
FIBA Europa para mejorar las condiciones de los clubes en el ámbito internacional,
y limita a un máximo de 2 el número de jugadores de cualquier otra
nacionalidad.

3- La FEB cumplirá siempre los acuerdos pactados con la ACB y la ABP. Ante el
incumplimiento de alguno de ellos, la FEB actuará siempre en el cumplimiento de
la legalidad y la norma general de actuación.

4- A la FEB le produce una profunda tristeza que la ACB cree una situación de
conflicto que en nada favorece, ni a los intereses del deporte general ni a los
de los aficionados, ni a los de los clubes ACB, a los que la Federación
considera el motor y alma de los éxitos de la selección.